Stock inteligente
Soluciones

Comprar lo justo, cuando hace falta
Muchas empresas compran de más o compran de menos. Casi nunca lo justo. Cuando se compra de más, queda capital inmovilizado en mercadería que no rota. Cuando se compra de menos, aparece el quiebre de stock: el cliente pide, no hay producto disponible y la venta se pierde frente a la competencia.
El problema: plata dormida y ventas perdidas
La gestión de stock suele depender de planillas, intuición o datos del mes anterior. Eso genera decisiones poco precisas: productos acumulados en depósito, faltantes en momentos clave y compras que no responden al comportamiento real de cada ítem.
En Uruguay, además, existen desafíos específicos: lead times largos de importación, dólar volátil y proveedores que no siempre cumplen los plazos prometidos. Por eso, comprar bien no es solo una cuestión operativa: también es una decisión financiera.
Del escaneo al inventario vivo
Stock Inteligente parte de una idea simple: cada repuesto o mercadería tiene un código, y la app móvil permite escanearlo en tres momentos clave.
En la entrada, cuando llega mercadería del proveedor, el sistema suma stock y registra costo y fecha automáticamente. En la salida, cuando se vende o se consume internamente, resta stock al instante. Y en el conteo físico, permite auditar y corregir diferencias entre lo que dice el sistema y lo que realmente hay en góndola o depósito.
Así, el inventario deja de ser una planilla estática y se convierte en una base viva, actualizada en tiempo real.
No es saber cuántas unidades hay: es predecir qué va a pasar
El corazón del sistema está en los índices inteligentes. Stock Inteligente aprende el comportamiento de cada ítem y modela el futuro, no solo el presente.
Para hacerlo, analiza variables como la velocidad de rotación, la estacionalidad, la tendencia de demanda, el lead time real del proveedor, la variabilidad de cada producto y el costo financiero de tener capital inmovilizado.
De esta forma, el sistema no se limita a decir “tenés 12 unidades”. Busca responder una pregunta mucho más importante: qué va a pasar si no comprás a tiempo, o si seguís comprando algo que ya no se mueve.
Cuánto comprar y cuándo
Stock Inteligente responde las dos preguntas centrales de cualquier operación de inventario.
La primera es cuándo comprar. Para eso, calcula un punto de reorden: cuando el stock baja de cierto umbral, el sistema avisa. Ese umbral se ajusta según la demanda diaria, el lead time real y el stock de seguridad necesario para cada ítem.
La segunda es cuánto comprar. El sistema calcula un lote óptimo que equilibra el costo de hacer un pedido con el costo de mantener stock parado, considerando también descuentos por volumen y el costo del dólar.

Tres listas accionables, no cuarenta gráficos
El objetivo del dashboard no es llenar la pantalla de métricas difíciles de interpretar. El sistema organiza la información en tres listas claras: productos para comprar ya, productos con capital muerto y productos con riesgo de quiebre.
La lógica es directa: abrir, mirar y decidir. En lugar de obligar al equipo a interpretar datos, el dashboard muestra qué acción conviene tomar hoy.
Valor desde la fase uno
La implementación se plantea en tres etapas. Primero, inventario vivo: app de escaneo y base de datos para ordenar el caos de “no sé qué tengo”. Luego, reglas y alertas: punto de reorden y stock de seguridad sobre la información ya capturada. Finalmente, predicción: modelos de forecast con estacionalidad y tendencia sobre el histórico acumulado.
La IA llega cuando hay datos para alimentarla. Primero se construye una base confiable; después se automatizan decisiones; y recién entonces entra la predicción aplicada de verdad.
El resultado: menos capital inmovilizado, menos quiebres
Stock Inteligente no vende IA como concepto abstracto. La predicción es el medio. El resultado es comprar lo justo, cuando hace falta, evitando plata dormida en depósito y reduciendo ventas perdidas por falta de stock.




